Algunos lo creen innecesario pero tratándose de llantas cualquier detalle es importante…

La válvulas de llantas son pequeñas piezas que nos ayudan a mantener el cierre “hermético” entre la llanta y el rin de tal forma que no se escape el aire y disminuya la presión de la llanta.

Como todo, la válvula se deteriora con el uso y el tiempo por lo tanto es importante cambiarla ya sea cada vez que vayamos por llantas nuevas o bien cuando la llanta sufra alguna compostura.

El tipo de válvula que cada auto necesita varía conforme a tres factores principales:

  • La presión requerida
  • Las condiciones de manejo
  • Diseño del rin

Con estos tres factores en mente podemos encontrar también tres tipos de válvulas: Las de caucho, de caucho para presión alta y de metal para presión alta.

Las de caucho son las más comunes y se utilizan para autos de pasajeros y camiones ligeros.

Las de caucho para presión alta son excelentes para camiones más pesados y remolques, soportan una presión de entre 80 psi y 100 psi dependiendo de la válvula, son más resistentes y se colocan con rines de acero.

Las válvulas de metal para presión alta son indicadas para autos con una mayor actividad en pista: carreras, arrancones y otras actividades que requieren altas velocidades. Esta válvula no se sobre calienta además de que se pueden ajustar sin necesidad de desmontar el rin. Soportan una presión de 200psi.

Asimismo las válvulas de llantas pueden ajustarse en posición vertical y horizontal. La más usada es la horizontal ya que permite integrar sensores TPMS. 

Recuerda que en Llantipros el cambio de válvula es gratis (viene incluido en tu compra), por lo tanto no hay pretexto para estar seguro 😉